TICs. ¿Gremio de apoyo o fuente de valor estratégico?

TICs. ¿Gremio de apoyo o fuente de valor estratégico?

Los Sistemas de Información nacieron y evolucionan con las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TICs). Como casi todo lo que nace, las TICs siguen evolucionando y poco o nada tienen que ver las de hace medio siglo con las que hay ahora o, si me apuran, las del pasado lustro con las que estamos usando ya y con las usaremos de aquí en adelante pues una cosa es segura: ya no se puede prescindir de ellas y cada vez son más útiles para casi todo. Aunque bien es cierto que, todavía y ojalá que por mucho tiempo, aún hay cosas que la Naturaleza y que los seres humanos saben y pueden hacer y disfrutar mejor sin ayuda de las TICs.

No sólo han evolucionado las tecnologías sino que también y tanto o más que ellas los profesionales del sector o, mejor dicho, de los sectores que trabajan en ellas, desde los que diseñan y fabrican los componentes de sus infraestructuras hasta los que las utilizan para la consultoría de negocios, con sus distintos y distantes procesos, metodologías, competencias, habilidades, etc. Unos pasaron de la artesanía al arte y otros sistematizaron su profesión o profesionalizaron su forma de trabajo, sin que sean incompatibles ambas vertientes de esta evolución o proceso de madurez que afecta a todos los profesionales de las TICs.

Su ubicuidad, la de las propias TICs y también la de los profesionales relacionados con ellas, hacen que nos hayamos acostumbrado y que casi ninguna tarea, como decía antes, se realice sin contar con ellos en ningún sector industrial o económico, sea de índole privada o esté relacionado con las Administraciones Públicas. Comenzaron como algo parecido a un gremio profesional, muy complejo o sofisticado pero gremio al fin y al cabo pues sus labores eran de apoyo sobre todo a la operación de las infraestructuras o a la parte más tecnológica de los Sistemas de Información, como ya lo eran otros gremios más tradicionales. Algunos profesionales de las TICs y, por extensión, algunos Sistemas de Información, aún siguen actuando así mientras que otros han evolucionado para alinearse con los objetivos del negocio y han pasado a ser así una fuente de valor estratégico.

En cualquier caso, para aquellas empresas o grandes corporaciones (entre las que se cuentan las Administraciones Públicas), que no se dedican a la prestación de servicios relacionados con las TICs sino que los contratan para lograr los objetivos propios de sus misiones correspondientes, está claro que existe una cadena de valor entre ellas y todos sus proveedores, desde los más cercanos a sus negocios específicos hasta los más alejados y de carácter general u horizontal. De ahí que sea bueno reflexionar sobre cuál es y cuál debería ser la composición de esta cadena de proveedores y cuál es el valor que aportan éstos en cada uno de sus eslabones. Así como también qué parte de esta cadena se debe hacer con recursos propios y qué parte se puede subcontratar, evitando siempre que se pierda valor por la incorporación de meros intermediarios, tanto para quien contrata sus servicios como para quien los presta con el nivel de calidad acordado. Algo que hemos comenzado a hacer en el proyecto sobre el “Modelo de Gestión de las TICs en el Gobierno Vasco”, dentro del Plan de Innovación Pública.

Tags: tics

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